Me desesperas
cuando con una mano
palpo tu muslo...
y con la otra
acaricio tu espalda,
y el beso inquieto
aguarda...
Qué tendrás
mujer de lluvia,
para revolver
todas mis ganas,
será el verso oculto
entre tus labios,
o el beso tierno
escrito en el agua.
Al Agus
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