Hoy desperté extrañando tus caderas blancas,y tu pelo alborotado como marea traviesa,y tu beso ahogado al besarte por doquiera. Amanecí sin el olor a café, a canela de tu piel recién dormida,a quejidos ahogados entre sábanas blancas. Me levanté,y a través de la ventana todo era hermoso,pero aún así extrañaba tus caderas blancas.
Al Agus
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